miércoles, 6 de julio de 2011

De dólmenes y ermitas, de humanos y piedras

En las vacaciones de agosto, cuando el día se presenta lluvioso o tormentoso, aprovechamos para visitar pueblos. No descubro nada si recomiendo la ruta de las ermitas y el dolmen de Tella. Con la mente relajada uno percibe mil cosas más. Como la llegada de los aromas de la tierra mojada, el trueno sordo, lejano, rebotado en las porosas piedras que rodean al pueblo, y que no son otras que Ordesa por un lado, o Peña Montañesa por el contrario. Los maravillosos grises de los nubarrones panzudos, como a punto de desplomarse. Amenazando los cortos paseos que nos llevan primero al dolmen.


Es un megalito famoso, símbolo en el Sobrarbe. Este dolmen de Tella tiene una antigüedad de cinco mil años (III milenio pone la guía ‘Megalitos del Alto Aragón’ que habla del eneolítico). Sobre el significado, se especula que podrían ser lugares para ritos o enterramientos. También podría marcar un territorio, imagino de los primeros pastores y cazadores. Cuando uno está junto a esas piedras sabe que es un lugar único, poderoso, que los primeros pobladores también sintieron, fueron los primeros en maravillarse y simbolizarlo con esas rocas. Un dolmen es el centro del paisaje. Su experiencia directa quizás sea la mejor manera de comprenderlo.

Y es que setecientos metros más adelante, está el pueblo de Tella, el poder circundante de las montañas es igual de poderoso: Ordesa, Castillo Mayor, Peña Montañesa, Cotiella, son los gigantes calcáreos que dominan todos los puntos del horizonte. Aquí, hace un milenio, también por motivos territoriales y rituales, comenzaron a erigirse hasta cuatro ermitas. En el mismo Tella la de San Martín, y a las afueras del pequeño pueblo la ermita de la Virgen de las Fajanillas, románica aunque ampliamente reformada en el XVI, en un promontorio esta la ermita de la Virgen de la Peña, austera, del XVI y la mas antigua del conjunto, del primer románico pirenaico, data del 1018, la ermita de los Santo Juan y Pablo. Las piedras y el ser humano.