jueves, 14 de octubre de 2010

Un par de animales propios de montaña (Crónicas del Pirineo)


En el caso de la marmota (Marmota marmota), es más fácil escuchar sus agudos ladridos de alerta que contemplarla de cerca. Subiendo por las laderas herbosas del Pirineo central a veces, y a lo lejos, se pueden ver en sus cortas carreras hasta una de las bocas de las madrigueras. Una vez que se sitúan junto a su refugio, vuelven a curiosear y a continuación desaparecen en su interior si desconfían del senderista, que incluyen como posible cazador a sus otros depredadores, las águilas y los zorros. La marmota fotografiada sin embargo aguantó mi presencia, el pasado 8 de agosto, a primera hora de la mañana, mientras subía al Puerto de la Forqueta, en plena raya entre España y Francia, encima del túnel de Bielsa.
En cuanto al acentor alpino (Prunella collaris), es un robusto pajarillo que no se espanta ante los montañeros. Van a lo suyo, buscando incansable alimento en la escasez de las alturas, algún insecto aterido o correosa y minúscula semilla, y quizás esperando el manjar de unas migajas de un bocadillo o unas galletas del montañero. El ejemplar fotografiado, tuve el gusto de contemplarlo a placer en el Balcón de Pineta, a 2.500 metros de altura, en un panorama magnífico de alta montaña, fue el 13 de agosto.

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