viernes, 22 de junio de 2012

Por los borreguiles del barranco de San Juan

Los borreguiles a 2.500 metros de altura, están en plena floración a mediados de este mes de junio. Es una alfombra mullida de hierba nueva pespunteada de florecillas únicas. Los glaciares labraron en Sierra Nevada amplias explanadas en las cabeceras de los valles, donde ahora se asienta una flora especialista en terrenos encharcados, por donde rezuma el agua de fusión, que baja de canchales y laderas.
Junto al antiguo observatorio astronómico, en la Hoya de la Mora, sale un marcado sendero que recorre esta parte alta del río de San Juan, en un barranco abierto, un antiguo valle glaciar. Es un camino sencillo, sin desnivel, siempre a una altura de 2.500 metros, ideal para deleitarse de la flora alpina de la sierra. Así que cámara en ristre voy captando una a una las plantas del borreguil.


Nunca podemos hablar de abundancia, en realidad es poco el terreno empapado o recorrido por el arroyo de montaña y otros regueros. Pero este día abundan las flores de pinguícula (Pinguicula nevadensis*), una pequeña carnívora que completa sus nutrientes con la descomposición de pequeños invertebrados que caen sobre sus pegajosas hojas glaucas. De color azul intenso con la boca del tubo de la corola blanco y en bellos grupos aparecen las gencianas Gentiana verna Subs. sierrae y menos abundante pero de mayor talla la Gentiana alpina, también de azul intenso y bandas verdosas.

Junto al río San Juan, en sus bordes medran el Leontodon microcephalus y más discretas las verónicas (Verónica nevadensis*). También encuentro dos ranúnculos, el amarillo Ranunculus demissus y Ranunculus angustifolius*, de pétalos blancos. Y nombrar la bella amante de corrientes de agua la Saxifraga stellaris. Abundan las manchas de Plantago nivalis*, pero no lo encuentro en floración.

Este borreguil del San Juan en la cota 2.500, está profundamente influido por el ganado, vacas y caballos, que lo pisotean, baten en las zonas más encharcadas y lo nitrifican. Hasta el punto que nada más brotar el agua, los regueros ya no son transparentes. Aún así es una zona muy rica en flora, según el botánico Pablo Prieto, aquí encontramos hasta el 35 por ciento de las especies de la alta montaña nevadense. He marcado con un asterisco las flores exclusivas de Sierra Nevada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario