domingo, 18 de enero de 2015

Los lirios azules en un día gris

Seis grados centígrados es una temperatura que ya deja notar el frío. La punta de la nariz helada, y manos que agradecen estar en los bolsillos. Llueve. Y la vetusta caravana asentada entre dos olivos en La Camila, se convierte en un retiro de anacoretas.
Este domingo por la mañana, no todo es gris, los lirios plantados el año pasado, desafían ahora con sus intensos azules jaspeados y líneas amarillas este día borrascoso. Como la maravilla de la filosofía no nos proporciona un conocimiento cabal del mundo, es mi nariz casi congelada y el calorcillo de mis pies, defendidos por gruesos calcetines que me llegan a las corvas, los que completan el entendimiento de este domingo de enero. Porque poética y ciencia, juntas, nos sitúan en el mundo.

Los lirios Juno planifolia o Iris planifolia, crecen en invierno, que ahora siento. Pero para hacer bello este día, debo escribirlo de la mejor manera que sé.

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