CANTOS XV y XVI
Como buen representante
de la aristocracia clásica, Odiseo ha vuelto a Ítaca con el regalo
de una crátera de plata y borde de oro y un bello peplo, regalo de
Helena de Esparta. Lo va a recibir el porquero Eumeo, que fue
comprado como esclavo por Laertes, padre de Odiseo. Debe ser el
porquero más famoso de la historia. También vuelve a Ítaca el
joven Telémaco que navega buscando a su padre, y lo hace bajo buenos
augurios: primero le sobrevuela hacia la derecha un águila que lleva
en sus garras un ganso atrapado en un corral. Ya en su tierra patria
le vuelve a sobrevolar rapaz alada, es un gavilán, hacia la derecha,
su presa es una paloma. Canto XV.
Son cantos menores, XVI. Atenea, divinal belleza de ojos brillantes, devuelve a Odiseo de mendigo y pordiosero a su aspecto de héroe para presentarlo a su hijo Telémaco. Comienza la trama para acabar con los pretendientes, hasta ciento veinte hombres deseosos de casarse con Penélope que también planean acabar con el hijo de esta, Telémaco. Veinte años han pasado, diez de asedio y guerra en Troya, y diez de vuelva, plagados de aventuras. La venganza está lista, las armas: una par de espadas, de lanzas y dos escudos de cuero de buey.
Noviembre es bello, hasta los paisajes más degradados cambian en este mes que colorea así el final de las hojas de los árboles.
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